Edifcio de hormigón

  Los antiguos alumnos debía recibir las clases en el Edificio Central, es decir, compartir instalaciones con los de Filosofía, Derecho y letras y con los servicios generales de la Universidad. A parte, se han utilizado también las aulas de Arquitectura y Economía del edificio de Bibliotecas.

 

  Pero no seguiría así la situación a partir de este año. El edificio de hormigón se levanta con decisión entre el edifico de Bibliotecas y el de Derecho con una gran explanada, lugar de numerosos encuentros y un pasatiempo para aquellos que la observan desde las ventanas de la nueva facultad.

 

  El arquitecto Ignacio Vicens diseñó dicho edificio tan gris y amplio para que los únicos colores y alegría la pusieran sus ocupantes. Si el edificio está vacío puede dar la sensación de que ese vacío te acompaña por dentro y llega a innundar los pensamientos, pero el panorama cambia cuando los profesores, alumnos y algún que otro visitante llenan las aulas, el pasillo principal o el mismo bar.

 

  El edificio fue creado de la nada. Se creó una obra bellísima que ha suscitado mucha polémica, pero también ilusión y futuro. Solo hace falta ver la cara de sorprendidos, por decirlo de alguna manera, que se les queda a los alumnos el primer día de universidad. Ese primer día en el que empiezan su futuro rodeados de hormigón.